Ucrania denuncia que Rusia intensifica el uso ilegal de gases lacrimógenos para limpiar trincheras

Ucrania denunció que Rusia intensificó el uso ilegal de gases lacrimógenos para limpiar las trincheras.

El soldado de infantería ucraniano, alias «Ray», reveló que rápidamente se puso su máscara de gas después de que un dron ruso que volaba sobre su trinchera en el frente oriental arrojara una granada de gas lacrimógeno.

«Es como spray de pimienta, te hace llorar los ojos. No es letal, pero te perturba y te deja inconsciente. Hace que sea muy difícil llevar a cabo tus tareas una vez que lo has inhalado», señaló en declaraciones a la agencia de noticias Reuters después de un ataque que sufrió.

Los agentes antidisturbios, como el gas lacrimógeno, están prohibidos en el campo de batalla por la Convención Internacional sobre Armas Químicas, de la que Rusia y Ucrania son signatarios.

Mientras que los civiles normalmente pueden escapar de los gases lacrimógenos utilizados para disolver disturbios o protestas en las ciudades, los soldados atrapados en trincheras sin máscaras antigás deben huir bajo el fuego enemigo o correr el riesgo de asfixiarse con el gas.

Habló un coronel
El coronel Serhii Pakhomov, jefe interino de las fuerzas de defensa atómica, biológica y química del ejército, describió que Kiev había registrado alrededor de 900 usos de agentes antidisturbios por parte de Rusia en los últimos seis meses de los más de 1.400 desde la invasión de febrero de 2022.

Rusia utilizó principalmente granadas de mano K-51, VOH y RH-VO cargadas con CS, CN y otros gases, explicó a Reuters en una entrevista.

El ejército de Ucrania alegó anteriormente que las fuerzas rusas también utilizaron cloropicrina, que se había usado como gas venenoso en la Primera Guerra Mundial.

La embajada de Rusia en los Países Bajos, donde tiene su sede la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), había indicado en enero que las acusaciones sobre el uso de granadas con gas CN por parte de Rusia utilizan datos no confirmados.

El Ministerio de Defensa de Rusia no respondió a una solicitud de comentarios para este artículo.

Moscú acusó anteriormente a las fuerzas ucranianas de utilizar armas químicas, algo que Kiev niega, en tanto que Reuters aclaró que no pudo verificar de forma independiente el uso de sustancias
químicas prohibidas por ninguna de las partes.

De todas maneras, está comprobado que 500 soldados ucranianos necesitaron ayuda médica tras la exposición a sustancias tóxicas en el campo de batalla.

Al menos un soldado murió tras asfixiarse con gases lacrimógenos, confirmó Pakhomov.

«Además de la desmoralización, la persona pierde capacidades físicas: no puede ver, no puede respirar, todo está irritado», comentó.

El militar continuó: «Sí, es temporal, pero es el momento preciso que el enemigo puede aprovechar para apoderarse de esta u otra posición».

Simulacro con máscaras
El ejército ucraniano está distribuyendo máscaras antigás y realizando simulacros para preparar a los soldados para defender sus posiciones durante esos ataques.

En un simulacro cerca de Kharkiv, los instructores explicaron a Reuters que las máscaras antigás ayudan a proteger a las tropas de casi todos los venenos de combate, pero la duración de la exposición podría afectar su eficacia.

Las fuerzas rusas, que ocuparon el 18% del territorio ucraniano, avanzaban en los últimos días lenta pero constantemente en el este, después de meses de combates mortales.

La palabra de los servicios médicos
Volodymyr, de 37 años, médico en un punto de estabilización médica en la región de Donetsk, apuntó que los casos de ataques con gas aumentaron recientemente ya que veía un promedio de dos soldados afectados por semana.

Se quejan de ataques con gases de diferentes características (incoloros, azules o verdes) y con un fuerte olor químico.

«Los síntomas parecen irritación… es como gas lacrimógeno o algo así», indicó, incapaz de identificar la sustancia exacta.

Natalia Khovanets, de 53 años, jefa de enfermeras de una unidad médica del ejército ucraniano en una zona boscosa de la región mayoritariamente ocupada de Lugansk, declaró a Reuters que habían atendido a soldados que habían sido alcanzados por granadas de gas lacrimógeno lanzadas por un dron ruso.

«(Los síntomas que vimos fueron) amargura en la boca de los pacientes, mareos… estos son síntomas leves. Eso significaba que podíamos tratarlos por nuestra cuenta».

Un funcionario de la OPAQ, que investiga el presunto uso de sustancias químicas como armas, declaró a Reuters que no había recibido ninguna solicitud de investigación o asistencia técnica relacionada con el presunto uso de sustancias químicas prohibidas en la guerra.

«Sin embargo, el uso de agentes antidisturbios como armas por parte de las tropas rusas fue ampliamente debatido» en las recientes reuniones de la organización, confió el funcionario, hablando bajo condición de anonimato debido a lo delicado del tema.

La tarea de documentar cada caso de presunto uso de sustancias químicas tóxicas recae en grupos especiales dentro del ejército ucraniano que recopilan pruebas y muestras de terreno contaminado para los laboratorios de campo antes de pasarlas a los servicios de seguridad de Ucrania.

Pakhomov alertó que los 1.400 casos registrados probablemente sean una subestimación considerable porque el intenso fuego de artillería y los combates a menudo impiden a los grupos visitar las trincheras, lo que dificulta la documentación y la rendición de cuentas.

Adaptación de un artículo escrito por Felix Hoske, Anastasiia Malenko y Sofiia Gatilova, para la agencia de noticias Reuters.

 

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